Tres extremeños ponen rumbo a Etiopía en una experiencia solidaria

Samuel Pimentel, Jorge Martinena y Alfredo Liñán participan en la expedición 'España rumbo al Sur'

Telmo Aldaz Quadra Salcedo. director de España Rumbo al Sur, los expedicionarios Samuel Pimentel y Jorge Martinena y el profesor Alfredo Liñán en Muka Turri, al norte de Adis Abeba. ::/J.L. Cuesta
Telmo Aldaz Quadra Salcedo. director de España Rumbo al Sur, los expedicionarios Samuel Pimentel y Jorge Martinena y el profesor Alfredo Liñán en Muka Turri, al norte de Adis Abeba. :: / J.L. Cuesta
THAMIRIS MITTER

Samuel Pimentel Rubio y Jorge Martinena han decidido embarcarse en un viaje de formación social y de solidaridad. El primero es hijo y nieto de pacenses, mientras que el segundo nació en Badajoz aunque ahora vive en Madrid. A ellos se une Alfredo Liñán, un abogado con fuertes lazos en la ciudad que imparte clases de Derecho Penal en la Universidad Complutense de Madrid.

Los tres volaron a Etiopía el jueves junto a otros 128 voluntarios para formar parte del programa 'España Rumbo al Sur' (ERS), dirigido por Telmo Aldaz de la Quadra-Salcedo, sobrino del creador de la ruta Quetzal, Miguel de la Quadra-Salcedo.

ERS es un programa pionero y único en el mundo para jóvenes de 16 y 17 años cuyo objetivo es fomentar la construcción de una sociedad solidaria y comprometida con la creación de un mundo mejor. Además, busca potenciar la cooperación y el interés social del voluntariado. En él participan activamente varias organizaciones no gubernamentales, bomberos, universidades, periodistas, fundaciones, misioneros e instituciones.

«Es un viaje físicamente muy duro, pero es una experiencia espectacular», afirma Alfredo Liñán

De las mil personas que participaron en el proceso de selección, que consistió en el envío de una carta o un vídeo motivacional contando la razón por la cual querían formar parte del programa, tan solo 200 fueron preseleccionados. Posteriormente, se realizaron entrevistas personales y presenciales en Madrid que determinaron a los 130 finalistas.

Entre los seleccionados se encuentran Samuel Pimentel, un joven madrileño de 17 años, hijo y nieto de pacenses, y Jorge Martinena, un adolescente pacense de 16 años que desde pequeño vive en Madrid. Ambos se enteraron del programa gracias a sus madres y no dudaron en apuntarse a esta aventura.

Es la primera vez que el madrileño participa en un voluntariado, pero es consciente de las condiciones de la expedición. Sabe que no serán unas vacaciones de ocio y diversión, sino días de trabajos duros y grandes aprendizajes. Pimentel espera que cambie su forma de ver la vida.

Para Martinena es el segundo viaje como voluntario. El año pasado estuvo tres semanas en Benín, en una de las regiones más pobres al norte del país. Durante una semana, participó de un campamento de verano gratuito para niños necesitados.

Cuenta que una vez que vives y ves lo que hay en los países subdesarrollados «vuelves valorando las cosas de otra manera». «No es lo mismo que te lo cuenten a que lo veas tú». Según este adolescente, para que haya un cambio en cada persona es necesario estar allí y vivirlo.

El pacense ha crecido en un ambiente solidario, su madre ha colaborado con Médicos Sin Fronteras y Médicos del Mundo en Sudamérica y América Central. Ahora sigue su ejemplo y está dispuesto a dedicar varias semanas de sus vacaciones a una causa social.

Se trata de un viaje de valores que les servirá para conocerse mejor a sí mismos y a crecer como personas. Además, realizarán acciones sociales que buscan ayudar a las personas más necesitadas. «Vamos a dormir poco, vamos a comer mal, vamos a andar muchísimo», afirma. Pero nada de esto ha logrado acabar con la ilusión del joven por la gran experiencia que le espera en Etiopía.

Los jóvenes seleccionados han recibido un curso de emprendimiento para costearse la expedición. Y han pasado un fin de semana en Toledo, en la Academia de Infantería, donde han realizado varias actividades para prepararlos tanto física como mentalmente. También se han recibido clases de cultura africana, historia y geografía.

«Nos enseñaron a hacer diferentes cosas de supervivencia, como montar la tienda y montar el protector de la lluvia. Nos llevaron al campo de prácticas y la verdad es que fue una experiencia increíble. Estuvimos un fin de semana entero, dormimos un máximo de seis horas, pero fue bastante divertido», cuenta Pimentel.

«Fue agotador, porque no se para, se aprovecha todo el tiempo. Como preparación para lo que supongo que será la experiencia estuvo muy bien», añadía Martinena poco antes de montarse en el avión que los llevó a Etiopía el pasado jueves. Allí permanecerán hasta el 13 de agosto colaborando con proyectos sociales. A la vuelta, regresarán cargados de experiencias que esperan compartir con la sociedad.

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