Una treintena de voluntarios recogen basura en el entorno de Los Salesianos de Mérida

Participantes que se han unido a la recogida de basura. / brígido

Un grupo de amigos, hartos de ver tanta basura, decidieron un día reunirse en el río para dejar el espacio libre de plásticos y papeles

M. B. C.MÉRIDA.

Jorge Niso y sus amigos a veces quedan por la zona del río para salir a dar una vuelta. Hasta aquí todo normal. Pero un día, cansados de ver tanta basura, decidieron juntarse unos cuantos y empezaron a recoger los residuos ellos mismos.

Aunque mucha gente es consciente de que el cambio climático es una realidad, todavía son pocos los que deciden tomar cartas en el asunto y hacer algo para evitarlo. Pero Jorge y sus amigos lo tuvieron muy claro hace un par de meses. «Ahora con el tema del cambio climático y los problemas que hay con los plásticos en el océano... Queremos evitar que la basura del Guadiana llegue también», comenta el joven de 19 años.

El primer día fue el 4 de julio. Esa vez fueron siete amigos. Ya en la segunda quedada se unieron 37 personas. Su iniciativa se fue transmitiendo de boca en boca y por redes sociales. Y ayer, que fue la tercera quedada, se unió una treintena.

El objetivo de estos amigos, a parte de limpiar la zona, es concienciar a la gente y animarlos a hacer lo mismo que ellos. Según Jorge, han recibido apoyo del Ayuntamiento y están pendientes de quedar con el alcalde, Antonio Rodríguez Osuna. Además, la delegación de Deporte quiere colaborar para intentar animar a más gente a que se una a la iniciativa.

Según este joven, recién graduado de Bachillerato, lo que más recogen es plástico. «Envoltorios de alimentos, bolsas de chucherías, de bollería, botellas de cristal, latas...», comenta. Normalmente están entre hora y hora y media recogiendo. La empresa Jetlag-travelshop ha colaborado con ellos desde el primer momento ofreciendo bolsas de basura.

Por ahora el plan es seguir haciendo quedadas para llevar a cabo cada vez más recogidas y, sobre todo, involucrar a mas gente. «Lo principal es concienciar a la gente porque algunos no ven el problema hasta que no ven la suciedad. Hay que decirles las opciones que tienen y como pueden ayudar», comenta la Greta Thunberg emeritense, que espera que cunda el ejemplo.