Punto de accesibilidad. / HOY

El STONE & MUSIC Festival, un referente en accesibilidad e inclusión

En los conciertos de este año estarán disponibles 20 bucles magnéticos para asistentes con audífonos o con implante coclear y cuatro mochilas vibratorias para personas cuya discapacidad auditiva es más severa

REDACCIÓN Mérida

El STONE & MUSIC Festival encara su séptima edición consolidado como uno de los certámenes culturales más singulares del país y no solo por lo estrictamente musical. Un año más, la marca Stone continúa apostando por hacer un festival accesible para todos, posicionándose como la cita referente en Extremadura en lo que se refiere a la adopción de medidas de inclusión.

Desde su primera edición, el STONE & MUSIC Festival tuvo claro que no hay lenguaje más universal que la música, y por ello desde entonces han trabajado en favor de organizar un festival diverso y que sea universalmente accesible. Un proyecto que se ha diseñado de la mano de la Federación Extremeña de Discapacitados Auditivos, Padres y Amigos del Sordo (Fedapas).

El punto de inflexión llegó el año pasado, cuando se convirtió en el festival pionero en la región en adoptar medidas de sensibilidad sensorial, que hasta entonces solo se llevaban a cabo en otros dos festivales de toda España.

En esta edición, gracias al asesoramiento de la Oficina de Accesibilidad Sensorial de la Junta de Extremadura y a la colaboración de la empresa Audiosigno, estarán disponibles durante los conciertos 20 bucles magnéticos para asistentes con audífonos o con implante coclear. Del mismo modo, se pondrán a disposición de los usuarios cuatro mochilas vibratorias para aquellas personas cuya discapacidad auditiva es más severa y no puede ser corregida con bucles magnéticos.

Junto a estas medidas, que forman parte de un plan de accesibilidad cognitiva que aun no se ha implementado por completo, persisten el resto de las acciones para asegurar el acceso universal que se vienen llevando a cabo en todas las ediciones. Desde sus inicios, el STONE & MUSIC Festival ha contado con espacios y accesos reservados para personas con movilidad reducida, además de haber implantado otro tipo de medidas como tener señales sencillas e intuitivas por todo el recinto o la audiodescripción de medidas de uso del Teatro Romano que se reproduce varias veces antes del inicio de cada espectáculo.

Asimismo, todo el personal que trabaja en el Stone, desde los ayudantes de sala hasta el equipo de protocolo y bienvenida, recibe formación específica respecto a las medidas de accesibilidad puestas en marcha, para que se pueda garantizar su cumplimiento debidamente.

De esta manera, el festival emeritense se sitúa como un referente en el campo de la accesibilidad y la inclusión, trabajando siempre porque todos sus asistentes puedan disfrutar en igualdad de condiciones de esta cita única que cada año trae hasta Mérida a los mejores artistas de panorama nacional e internacional.