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Voluntarias de Cruz Roja atienden a una persona sin hogar.
Voluntarias de Cruz Roja atienden a una persona sin hogar. / HOY

El perfil del voluntario

  • Cuatro de cada diez españoles colaboran con las ONG, los más mayores se vulecan en las donaciones y los de menor edad en el trabajo directo

Uno de cada cuatro españoles, algo más de 15 millones de personas, colabora de manera habitual con las ONG y el resto de entidades que luchan contra la pobreza, la enfermedad, la violencia de género o en favor de los derechos humanos, ambientales, de los discapacitados, de la infancia o los inmigrantes y su número crece, como lo demuestra que desde 2014 hayan pasado de un 36,1% a un 38,1%.

El perfil de los que limitan su colaboración a los donativos y de los que, por contra, se implican como voluntarios de manera directa guarda notables diferencias, tanto de edad como de origen geográfico, pero tienen varios elementos distintivos comunes, según la encuesta realizada por la Plataforma del Voluntariado. Se trata en su mayoría de mujeres, de personas con un estatus económico desahogado o alto, en su mayor parte con estudios superiores, y que o no tienen hijos o si los tienen ya se han emancipado. A partir de ahí empiezan las diferencias.

Los colaboradores económicos, el 32,6% de los españoles, casi trece millones, se concentran entre los más mayores. Las mujeres vuelven a destacar (53% contra 47%), al igual que los altos niveles de renta y estudios, y el grueso lo forman personas por encima de los 45 años con empleo regular o pensión. De manera primordial los jubilados, entre los que el 50% realiza donaciones a ONG. Los mayores porcentajes de donantes se registran en Madrid y Barcelona y en la ciudades de más de 200.000 habitantes.

El perfil del voluntario de ONG es muy diferente. Los son en España el 9,3% de la población, unos 3,7 millones de personas, una cantidad que se mantiene estable desde hace tres años. Aquí los más jóvenes llevan la voz cantante, sobre todo los menores de 24 años, que sumarían unos 460.000. El grupo más numeroso lo formarían las mujeres jóvenes, con estudios universitarios y sin hijos. Aunque hay voluntarios de todas las edades -un 7,3% de los jubilados lo son-, el grueso tiene menos de 45 años. La otra gran diferencia con los simples donantes es su extracción territorial. Si entre los primeros primaban las grandes urbes del centro y el noreste, entre los segundos destacan Galicia -con cinco puntos más que la media-, Andalucía -dos más- y otras autonomías del norte como País Vasco, Cantabria, Navarra o La Rioja. También les distingue que abundan en las poblaciones y capitales medias, entre 10.000 y 500.000 habitantes.

Alto compromiso

Según los datos de la encuesta, el colectivo voluntario está muy comprometido. Cuatro de cada diez regala su tiempo a más de una ONG y más de la mitad se implica en organizaciones de trabajo social. Aquí, en la elección, se detecta una notable brecha de género, pues ocho de cada diez voluntarios sociosanitarios son mujeres y, en cambio, se da igual desproporción, pero con los hombres, en las organizaciones de protección civil o actividades deportivas y ambientales.

El nivel de satisfacción de los voluntarios con su tarea y con las ONG es muy alto, de más del 80%, y la confianza de los españoles en estas organizaciones y en el trabajo de sus colaboradores también, pues llega al 73,5%, porcentaje que no alcanza prácticamente ninguna otra institución u colectivo.

El informe destaca que el perfil de los voluntarios españoles es muy satisfactorio, porque avanza que no va a haber problema con el relevo generacional. Los jóvenes son el colectivo de más peso -el 13,6% de los menores de 24 años son voluntarios-, son los que más satisfechos están con su colaboración -casi el 90%-, son el segmento de la población que más medita dar el paso de implicarse en las ONG (el 52%), y el que más confianza tiene en su trabajo (78%).

Los menores de 24 se enrolan como voluntarios fundamentalmente a partir de los 18, lo hacen en mayor número los que cuentan con estudios superiores a la ESO, y el 76% de ellos vive todavía como estudiante. Más de la mitad descubre el voluntariado por información recibida en su centro de estudios, el 71% no tiene familiares en ONG, pero sí amigos, y las principales labores que desarrollan son la asistencia y ayuda a uno o varios grupos de personas y los trabajos para la comunidad.