Los niños saharauis que pasan el verano con familias extremeñas vuelven a Argelia

Los menores en el autobús saliendo de Plasencia./David Palma
Los menores en el autobús saliendo de Plasencia. / David Palma

EFE

Un total de 124 niños refugiados saharauis, que llegaron hace dos meses a Extremadura para pasar el verano con familias extremeñas en el marco del Programa Vacaciones en Paz 2019, iniciaron en el día de ayer el viaje de regreso a los campamentos de refugiados de Argelia.

La vuelta de los menores se realiza desde Plasencia, Badajoz, y Villanueva de la Serena, con paradas en Casar de Cáceres, Mérida, Don Benito, Villafranca de los Barros y Zafra.

Según señaló la responsable de la Asociación Sáhara Plasencia y Comarcas, Zulema Sánchez, la fecha de hoy -por ayer- tiene un «doble componente» para todas las personas que participan en el programa Vacaciones en Paz. «Por una parte estamos muy contentos porque los objetivos del programa se han cumplido, pero por otra no podemos dejar de estar tristes porque existe un vínculo creado con los niños y las despedidas siempre son emotivas», apuntó.

En cuanto a los verdaderos protagonistas del programa, los menores saharauis, «ellos se enfrentan a este día con alegría, ya que se marchan a su casa con sus familiares después de disfrutar de unas vacaciones», detalló.

Durante dos meses, los menores, que vuelven con sus familias biológicas, han podido disfrutar de un extenso programa de actividades.

Estas han contribuido a la mejora de sus condiciones de salud, alimentarias y socioculturales, de la mano de la Federación Sáhara Extremadura (Fedesaex), las diferentes asociaciones repartidas por todo el territorio autonómico, y muy especialmente las familias de acogida. Todo ello en el marco de un programa pensado y planificado en función de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas.

Así, el Programa Vacaciones en Paz pretende contribuir a la mejora de las condiciones sanitarias y alimenticias de los niños saharauis y fortalecer sus capacidades socioeducativas y de interculturalidad.

También se busca propiciar procesos para que la estancia en Extremadura sea mucho más que unas vacaciones, y se convierta en un elemento de transformación.