Usuaria de Plena Inclusión participando en las actividades de naturaleza. / HOY

Naturaleza inclusiva en Cabeza del Buey

REDACCIÓN. Cabeza del Buey

Desde primeros de año se están llevado a cabo en Cabeza del Buey una serie de actividades relacionadas con el medio ambiente organizadas por la concejalía de Juventud, Medio Ambiente y Turismo de la localidad, en las que los usuarios de Plena Inclusión participan activamente. El propósito de estas actividades es la concienciación y conocimiento del rico patrimonio natural del entorno a la población pacense, unido a otros objetivos como la inclusión y promoción de hábitos saludables entre otros.

La primera actividad que se llevó a cabo fue una ruta senderista para observar el paso de grullas que se produce en las inmediaciones del castillo de Almorchón al atardecer. La ruta tiene un recorrido de 4 kilómetros, partiendo desde el Santuario de Belén hasta las inmediaciones del Castillo de Almorchón, donde más de un millar de grullas pasaron dando espectáculo tanto visual como de trompeteo a los participantes. Este es uno de los lugares de Extremadura donde se tiene el privilegio de poder observarlas cuando vienen a pasar el invierno procedentes del norte de Europa en busca de alimento que escasea en invierno en sus zonas de reproducción y se concentran en grandes grupos en dehesas, cultivos ,campos de cereal y humedales.

Otra actividad en la que han participado miembros de Plena inclusión Cabeza del Buey junto a otras personas voluntarias ha sido la recogida de basura en un entorno natural y plantación de árboles y arbustos para la creación de una reserva para aves y otros animales en el paraje denominado Fuente del Peral. Para ello se han sembrado árboles y arbustos como madroños, olmos, morales, almez o pinos, que proporcionan frutos y semillas para que la fauna, especialmente las aves, puedan alimentarse y anidar allí.

Por último, asistieron a un anillamiento científico de aves. En las inmediaciones de la depuradora municipal se capturaron aves para ser anilladas y posteriormente liberadas en el mismo lugar. Gracias a esta actividad, los participantes pudieron observar de cerca, e incluso liberar, a una veintena de aves de doce especies diferentes, destacando al martín pescador o al andarríos grande entre otros.

La participación y disfrute de las actividades fue alta y positiva, superando en alguna ocasión los 50 participantes. A lo largo del año se seguirán realizando actuaciones de este tipo y se potenciará la inclusión de las personas con discapacidad en el entorno comunitario y la concienciación sobre el respeto al medio ambiente y la defensa de la naturaleza.