Luky, la persistente perra antidrogas en Cáceres

Luky, la perra pastor belga malinois, en la Comandancia. :: hoy/
Luky, la perra pastor belga malinois, en la Comandancia. :: hoy

Descubrió dos kilos de heroína escondidos en un coche durante un control

SERGIO LORENZOCÁCERES.

Se llama Luky, tiene dos años y dos meses de vida, y es uno de los perros antidrogas más eficientes que tiene la Guardia Civil, como se ha visto recientemente en un juicio en la Audiencia Provincial de Cáceres.

Este ejemplar de pastor belga malinois llegó a la Comandancia de la Benemérita en Cáceres en agosto de 2018 y a los pocos días logró dar con dos kilos de heroína que eran transportados por un correo de la droga desde Andalucía a Galicia.

A las cuatro y media de la madrugada del 31 de agosto de 2018 ayudaba a la Guardia Civil en un control rutinario instalado en la carretera A-66, en el punto kilométrico 556, en sentido a Gijón.

Luky marcó a los agentes un Ford Tournero Connect en el que viajaba un hombre. Esta persona, ante la insistencia del perro, indicó que era verdad que llevaba droga y entregó a los guardias un trozo de hachís, de cinco gramos. Los agentes vieron que Luky insistía en marcar el coche y entonces el conductor terminó por confesar que llevaba heroína. En un hueco habilitado en la zona de las luces traseras, los guardias encontraron lo que señalaba la inteligente perra: cuatro envoltorios de heroína que pesaban 1.998 gramos y tenía una pureza del 53,6 por ciento. La heroína tenía un valor de venta en el mercado negro de 125.000 euros y el hachís de 30.

Una vez descubierto, el correo de la droga confesó que le habían contratado para llevar esa cantidad de heroína desde Málaga a La Coruña. También habían contratado a otro individuo que luego fue detenido. Los dos bajaron de Galicia a Andalucía el 30 de agosto de 2018, alojándose en el Hostal Yedra, en Antequera. Una vez que consiguieron la droga, uno la transportó en el coche, mientras el otro fue en autobús de Málaga a Madrid y en Madrid fue a La Coruña en avión.

Juzgados hace varias semanas en la Audiencia Provincial de Cáceres, los dos fueron condenados como autores responsables de un delito contra la salud pública.

El hombre que llevaba la heroína en el coche ha sido condenado a tres años y nueve meses de prisión, logrando una rebaja de pena al aplicarle la circunstancia atenuante de confesión, ya que desde el primer momento confesó los hechos y proporcionó los datos de todas las personas que le habían contratado para la operación del transporte de la heroína, lo que facilitó la inculpación del otro acusado.

Ha sido sentenciado a cuatro años y seis meses de prisión. Cada uno de los dos correos tienen que pagar también una multa de 126.000 euros, con una responsabilidad personal subsidiaria de cien días de privación de libertad.

Se decretó también el comiso del coche Ford Tourneo en el que se transportaba la droga, además de un Citroen Xsara Picasso, que usaron unos días antes para viajar a Málaga y contactar con quienes les dieron la heroína a cambio de dinero.

La sentencia es firme ya que los acusados se mostraron conformes con la petición de la pena del fiscal.