José Manuel Calderón y Juan Andrés Hurtado en la sala multisensorial. / s. gómez

Inclusives estrena una sala multisensorial con el apoyo de la Fundación José Manuel Calderón

Se trata de un espacio para desarrollar habilidades sociales e intelectuales en personas con discapacidad intelectal o del desarrollo

Soledad Gómez
SOLEDAD GÓMEZ

El Centro Inclusives en Villanueva de la Serena cuenta con un aula multisensorial dirigida a niños con discapacidad intelectual y/o del desarrollo para que reciban tratamientos que mejorarán su aprendizaje. Igualmente, en este espacio pueden aprender y desarrollar habilidades sociales e intelectuales, y mejorar su calidad de vida a través de la estimulación de los sentidos. «No solo aumenta su capacidad de comunicación y de movilidad, sino también de relacionarse con el entorno y con los demás», destacó Guadalupe Fernández, coordinadora de Atención Temprana de Inclusive, durante la inauguración.

Se trata de un proyecto que se inició hace dos años y que ha culminado este verano con la adecuación y montaje del aula, una vez que se ha logrado la financiación completa del proyecto. Ha sido la Fundación José Manuel Calderón quien ha conseguido 25.000 euros y el resto, unos 1.400 euros, se han obtenido a través de una campaña de 'crowdfunding' realizada a través de una web especializada en estas acciones solidarias.

Esta instalación fue inaugurada ayer con la presencia del propio jugador de baloncesto, José Manuel Calderón, así como del presidente de Inclusives, Juan Andrés Hidalgo, entre otros. El deportista villanovense más internacional, que se encuentra pasando el verano en su pueblo natal antes de regresar a Nueva York, mostró su satisfacción por la puesta en marcha de un espacio que ayudará a más de 200 usuarios de Inclusives.

Entrada al aula multisensorial. / S. GÓMEZ

Beneficios

Según explican desde la entidad, el aula multisensorial es un recurso «cada vez más necesario por los numerosos beneficios que tiene en los más pequeños de nuestra entidad». Sirve para tratar a niños con alteraciones en su desarrollo o riesgo de padecerlas, pudiendo estar afectadas una o varias áreas del desarrollo, señalan.

Trabajar la estimulación de los cinco sentidos en este tipo de entornos tiene también beneficios a nivel psicológico, «porque al conseguir dicha integración sensorial, se sincronizan los ritmos cerebrales, favoreciendo la adquisición de nuevos aprendizajes». Asimismo, recuerdan que disminuye las frustraciones derivadas de la falta de compresión de su entorno y permite trabajar las emociones negativas derivadas de las dificultades para percibir la realidad.

En cuanto al material del que está dotado, la sala tiene distintos aparatos de estimulación visual, sonora o táctil, a través de luces, música y un proyector de gran tamaño.