El refugio que ayuda a las mujeres a recuperar su autonomía y su futuro
Fundación 'la Caixa' y Apoyat impulsan este proyecto de apoyo residencial a personas en situación de vulnerabilidad
La vulnerabilidad humana rara vez se presenta de forma aislada. Cuando el laberinto de las conductas adictivas se cruza con la violencia de género, las salidas parecen desvanecerse en un horizonte de aislamiento. Las mujeres que transitan por este doble infierno no solo enfrentan el estigma de la adicción, sino también las secuelas físicas y psicológicas del maltrato, sumando la angustia de proteger a sus hijos menores de edad. En este complejo escenario, donde las estructuras de apoyo suelen resultar insuficientes, la Asociación Apoyat se alza como un faro de dignidad y reconstrucción.
A través de su 'Programa de intervención residencial para mujeres con historial de violencias y conductas adictivas', la entidad extremeña desarrolla una labor crucial basada en la personalización, la perspectiva de género y la interseccionalidad. Este proyecto anual, que se extiende desde el 16 de octubre de 2025 hasta el 31 de octubre de 2026, encuentra un soporte fundamental en la solidaridad social. La iniciativa cuenta con el apoyo de la Fundación 'la Caixa', que ha otorgado una colaboración económica y material decisiva mediante su prestigiosa Convocatoria de Proyectos Sociales 2025. Este respaldo asegura los recursos técnicos indispensables, dotando al programa de la estabilidad necesaria para ofrecer una atención integral y sostenida.
El núcleo operativo de esta intervención se localiza en uno de los recursos residenciales más valiosos de Apoyat: la Vivienda de Incorporación Sociolaboral. Este piso no es un simple alojamiento temporal; es un hogar terapéutico que constituye un entorno de seguridad absoluta. Aquí, las usuarias encuentran un espacio libre de juicios donde iniciar su proceso de estabilización personal. El acceso está abierto a mujeres mayores de edad con conductas adictivas o situaciones de violencia, especialmente en contextos de exclusión social. El ingreso se canaliza mediante valoraciones individuales, ya sea por derivación de servicios sociales, sanitarios, judiciales o por demanda directa.
Modelo terapeútico flexible
El programa se estructura en cuatro fases fundamentales aplicadas de manera flexible y coordinada para adaptarse a cada participante. La primera etapa es la de acogida y valoración inicial, donde se realiza un diagnóstico de necesidades. A continuación, se pasa a la fase de intervención terapéutica y psicosocial, centrada en el tratamiento de la adicción y el abordaje de las situaciones de violencia. La tercera etapa contempla el seguimiento y acompañamiento individualizado. Finalmente, la fase de preparación para la inclusión social y la autonomía personal dota a las mujeres de las habilidades prácticas y laborales necesarias para una vida independiente. Al ser un programa de recepción continua, estas fases coexisten de manera dinámica a lo largo del año.
El éxito de este abordaje radica en su carácter multidimensional. El apoyo psicosocial y el acompañamiento individualizado se complementan con actuaciones de orientación social, inserción sociolaboral y apoyo emocional. Asimismo, se realiza una intensa coordinación con recursos externos sanitarios, judiciales y comunitarios. Para multiplicar el impacto del proyecto, Apoyat colabora estrechamente con administraciones públicas como la Diputación de Badajoz, el Instituto de la Mujer de Extremadura (IMEX) y el Ayuntamiento de Villanueva de la Serena, una red de corresponsabilidad que garantiza que las mujeres superen la fase de emergencia y logren una inclusión social sostenida en el tiempo.
Desde su puesta en marcha, la valoración del proyecto por parte de los profesionales de la Asociación Apoyat es rotundamente positiva. Los indicadores muestran una excelente evolución en la adherencia al tratamiento, la estabilización personal de las usuarias y la mejora de su calidad de vida. Las residentes no solo valoran el acompañamiento técnico, sino la calidez y el clima de seguridad que envuelve todo el proceso.
«Mirar al futuro con fuerzas»
Para comprender la verdadera dimensión humana del programa, es necesario escuchar sus voces. El testimonio de una de las participantes ilustra con nitidez el impacto de esta intervención integral. «Estar aquí me está ayudando a recuperar estabilidad y confianza en mí misma. Me he sentido escuchada, acompañada y apoyada para afrontar mis problemas y empezar una nueva etapa con mi hijo. Lo bueno es que puedo mantener contacto con mis hijos cuando lo necesito, incluso vienen a verme o a estar con mi hijo en algunos momentos. Es muy flexible y se adapta a mi situación personal».
Para muchas mujeres en recuperación, la separación de sus hijos representa una barrera insalvable que a menudo las aleja de los tratamientos. El enfoque de género del programa de Apoyat, respaldado por la Fundación 'la Caixa', rompe esta barrera al permitir el acceso con los menores o al facilitar las visitas, protegiendo así el vínculo materno-filial. «Desde que estoy en la vivienda de incorporación sociolaboral me siento mejor y tengo más estabilidad personal. He aprendido a afrontar mis problemas de otra manera, he recuperado la relación con mi familia y ahora me siento más segura, acompañada y con fuerzas para continuar mi recuperación. Acabo de sacarme el carnet de manipulador de alimentos y me encuentro en búsqueda activa de empleo».
La rutina diaria en el recurso residencial está pautada por una agenda de actividades diseñadas para dotarlas de herramientas de autogestión y empleabilidad. «Hago un montón de actividades grupales, terapias individuales, talleres para aprender a organizarme mejor y mejorar mi día a día. Además, tengo apoyo emocional y me ayudan mucho con temas personales y familiares. Aquí me siento más tranquila, con más confianza y más capaz de seguir adelante».
Destaca la cercanía de los profesionales y la ausencia de prejuicios en un proceso tan íntimo como es la recuperación social. «Valoro de forma muy positiva estar aquí porque me he sentido apoyada desde el primer momento, sin sentirme juzgada. Los profesionales que nos ayudan son muy cercanos, lo que me permite hablar de mis problemas con total tranquilidad. Las terapias, talleres y el acompañamiento me están ayudando a recuperar estabilidad, organizar mi vida y afrontar las cosas con esperanza de seguir avanzando».
Iniciativas como la de la Asociación Apoyat, que son viables gracias a la Convocatoria de Proyectos Sociales 2025 de la Fundación 'la Caixa', demuestran que la recuperación de las adicciones y la superación de la violencia de género son metas alcanzables cuando se proporcionan las herramientas, el afecto profesional y el entorno de seguridad adecuados. El lema de Apoyat, 'Unidas por una vida saludable y libre de adicciones', cobra su significado más puro en esta vivienda residencial, donde el dolor de ayer se transforma, paso a paso, en la esperanza y la autonomía del mañana.