En España, las cifras que describen la realidad de las familias más vulnerables no son meros porcentajes en un papel; tienen rostro, nombres propios y ... configuran el día a día de miles de hogares. Actualmente, uno de cada tres niños españoles crece en un entorno marcado por la pobreza y la falta de oportunidades. La situación no se alivia al alcanzar la mayoría de edad: uno de cada cuatro jóvenes que desea incorporarse al mercado laboral y comenzar una vida independiente no consigue encontrar un empleo. Las dificultades económicas, el abandono escolar temprano, el paro juvenil y la precariedad forman una cadena que, con frecuencia, amarra el presente y condiciona el futuro de las nuevas generaciones.
Frente a este escenario, Fundación 'la Caixa' impulsa una estrategia de transformación social orientada a romper el círculo de la desigualdad heredada. Mediante programas como CaixaProinfancia, Incorpora Joven, las Becas de Grado, las Convocatorias de Proyectos Sociales y las iniciativas Más Infancia y Más Empleo Joven, la institución actúa donde las necesidades vecinales son más acuciantes. En 2026, la entidad ha destinado más de 700 millones de euros a la inversión social, una dotación histórica que se traduce en el apoyo directo a más de 140.000 niños, adolescentes y jóvenes cada año, en colaboración estrecha con una sólida red de entidades sociales arraigadas en cada territorio.
«La vulnerabilidad es cada vez más compleja y exige respuestas que vayan más allá de las ayudas económicas», explica Marc Simón, subdirector general de Social de Fundación 'la Caixa'. «Hace falta un acompañamiento integral y sostenido para que niños, jóvenes y familias puedan acceder a oportunidades y construir un futuro mejor. Solo así es posible romper dinámicas de exclusión que se perpetúan de generación en generación».
El valor del esfuerzo
Saray es una de las muchas personas que se han visto beneficiadas por esta metodología. Esta joven de 18 años residente en Badajoz encarna el éxito de un acompañamiento sostenido en el tiempo. Saray cursa actualmente el Ciclo Formativo de Grado Medio de Auxiliar de Enfermería, un logro académico y personal que hace unos años veía lejano, pero que hoy es la base de su proyecto de vida.
Para llegar hasta aquí, el apoyo socioeducativo del programa CaixaProinfancia, gestionado sobre el terreno a través de la Fundación Atenea, ha sido una herramienta diaria. Este programa no funciona como una intervención puntual de emergencia, sino como un andamiaje que sostiene el esfuerzo del menor en su entorno escolar y familiar. Gracias a ese refuerzo continuo, Saray superó con éxito la Educación Secundaria Obligatoria (ESO), adquiriendo no solo los conocimientos académicos necesarios, sino también la confianza en sus propias capacidades para continuar su formación.
El beneficio de este modelo integral se extiende de manera orgánica a toda la familia. Las hermanas más pequeñas de Saray continúan hoy integradas en los servicios del programa socioeducativo en Badajoz. El esfuerzo diario da frutos visibles: las niñas están obteniendo muy buenas notas en el colegio, demostrando una constancia y una dedicación que refuerzan el clima de superación en el hogar. Para Saray, obtener el título de Auxiliar de Enfermería no es la meta final, sino el primer paso de un trayecto más largo. Tiene claro que, al finalizar el ciclo actual, quiere seguir estudiando, especializándose y abriéndose camino en el sector sanitario. Su historia demuestra que cuando a la voluntad y al trabajo diario se los dota de los recursos pedagógicos y humanos adecuados, el horizonte de expectativas de un joven cambia por completo.
Las vivencias de jóvenes como Saray se enmarcan en un contexto macroeconómico complejo que los investigadores sociales analizan de forma minuciosa. Un grupo de trabajo compuesto por los investigadores Luis Ayala, Olga Cantó, Carolina Navarro, Rosa Martínez y Marina Romaguera, pertenecientes a la Universidad de Alcalá (UAH), ha elaborado un profundo análisis en colaboración con el Observatorio Social de la Fundación 'la Caixa'. Utilizando datos de ingresos del Panel de Hogares de la Agencia Estatal de Administración Tributaria (AEAT) de 2023, este estudio ofrece una radiografía detallada sobre la situación de la población de entre 18 y 29 años en España.
El informe revela que la capacidad económica de los jóvenes está íntimamente ligada a su posición en el mercado de trabajo, que constituye su principal vía de ingresos. Actualmente, casi una de cada tres personas en este rango de edad vive en un hogar que experimenta dificultades o muchas dificultades para llegar a fin de mes. Este indicador supera de forma clara al de la población general, evidenciando una mayor concentración de la juventud en entornos domésticos que sufren un estrés financiero continuo. Aunque la tendencia general muestra una mejoría paulatina respecto a los peores años de la crisis económica –cuando en 2014 el porcentaje de jóvenes con problemas para terminar el mes rozaba el 42%–, los bajos salarios y la temporalidad explican por qué la recuperación sigue siendo lenta para este colectivo.
El análisis destaca la 'pobreza laboral' que afectó a la juventud durante una década, alcanzando su pico en 2020 cuando el 21,6% de los jóvenes ocupados vivía bajo el umbral de la pobreza por empleos precarios o de pocas horas. Aunque el dinamismo del mercado laboral alivió este indicador en 2025 hasta el 11% (por debajo del 14% de la población general), persisten graves barreras estructurales para la emancipación. El alto precio de la vivienda obliga a más del 40% de los jóvenes independizados a destinar más del 30% de sus ingresos a este gasto, un esfuerzo financiero que triplica la media nacional y que duplica los retrasos en los pagos de alquiler o hipoteca.
Desde Extremadura
El estudio de la Universidad de Alcalá y el Observatorio Social de la Fundación 'la Caixa' también pone el foco en las realidades específicas de las comunidades autónomas, esenciales para diseñar políticas de intervención localizadas. En el caso de Extremadura, los datos reflejan dinámicas particulares.
En esta región, el 26,9% de los jóvenes de entre 18 y 29 años vive en hogares cuyos ingresos se sitúan por debajo del umbral de la pobreza monetaria. Si bien es una cifra que denota la urgencia de mantener e intensificar los programas de ayuda y empleo, el análisis revela que el ratio de pobreza juvenil en relación con el total de la población extremeña es del 96,4%. Esto significa que, en comparación con el promedio general de la propia comunidad autónoma, la incidencia de la pobreza afecta de forma ligeramente menor a los jóvenes que al resto de los habitantes de la región.
Estas diferencias territoriales justifican la pertinencia de la red de acción social de Fundación 'la Caixa'. Al trabajar sobre el terreno a través de entidades del tercer sector, como la Fundación Atenea en Badajoz, los programas de acompañamiento logran adaptarse a las características laborales y sociales de cada provincia. La meta compartida es que la falta de recursos económicos de una familia durante la infancia o la adolescencia no se traduzca en un destino inevitable de exclusión en la adultez. Casos como el de Saray demuestran que las políticas de apoyo sostenido, la educación secundaria reforzada y el acceso posterior a la formación profesional y al empleo juvenil constituyen el camino más eficaz para edificar una sociedad más equitativa y con futuro.
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