La donación de sangre en los hospitales pacenses se quintuplica tras el llamamiento del Banco

Sede del Banco en el Hospital Universitario de Badajoz./Pakopí
Sede del Banco en el Hospital Universitario de Badajoz. / Pakopí

La gripe merma la plantilla del servicio itinerante y se recoge menos plasma en las colectas diarias

ANTONIO GILGADOBadajoz

En la sede del Banco de Sangre del SES tienen que entrar cada día entre 150 y 180 bolsas de 450 mililitros. Para conseguirlo, el servicio cuenta con tres equipos itinerantes que se mueven de lunes a sábado por la región organizando colectas.

Institutos, campus, oficinas, sedes administrativas o centros de salud suelen ser las paradas habituales. Pero toda esa planificación puede venirse abajo en pocos días. El hematólogo José María Brull dirige el Banco y gestiona las reservas. En la última semana, explica, las previsiones para el mes de enero se han ido al traste por la gripe.

Tiene varios compañeros de baja por este virus invernal, lo que le ha obligado a suspender algunas salidas o a mantenerlas con menos sanitarios. Y las reservas se resienten. «Vamos con menos personal, tardamos más tiempo y hay gente que no pueden esperar tanto». Complicación extra para un mes con menos donantes de lo habitual. En enero y febrero, explica el doctor Brull, la concurrencia a las colectas cae precisamente por la gripe.

El volumen descendió más de lo habitual y encadenó varios días de saldo negativo, de ahí el llamamiento de principios de semana para un repunte extraordinario. «No vivimos una situación dramática, pero estamos deficitarios».

Para revertir la situación, Brull se puso en contacto con los responsables de los bancos hospitalarios, con los supervisores de enfermería y con los voluntarios de las hermandades para coordinar un esfuerzo extra en la red hospitalaria. Replicaron la petición en las redes sociales.

20 bolsas al día

Las sedes fijas pasan desapercibidas entre los usuarios de los hospitales y ante cualquier llamada siempre hay una respuesta inmediata. De media, cada día se llenan 20 bolsas en todos los centros hospitalarios públicos de Extremadura. La cifra, insiste Brull, puede mejorarse. Los datos de los últimos días confirman su teoría. Ahora llenan 100 bolsas. Cinco veces más de lo habitual.

En el Universitario de Badajoz, por ejemplo, se puso el miércoles un cartel en la puerta principal pidiendo la colaboración por falta de grupo sanguíneo 0 Positivo, 0-A y B Negativo. El jueves se recogieron en la segunda planta 37 bolsas. Habitualmente no pasan de 15, según la gerencia del área.

«Esto demuestra la generosidad de la gente, en cuanto pedimos colaboración responden». Con este aumento y la predisposición mostrada por muchos seguidores a través de las redes sociales, el Banco espera engordar sus cuentas. Se han multiplicado las muestras de interés para acercarse hasta los pueblos por los que pasarán en los próximos días (en su web publican todas las extracciones) o a las sedes fijas de las ciudades. Brull aclara que la situación actual no preocupa, aunque entendió necesario apelar a la solidaridad en red a través de las distintas hermandades con las que colaboran. «Nos da un poco de miedo los bocinazos a la sociedad para no quemar a la gente». En este caso lo justifican porque la ruta mensual ha sufrido demasiadas alteraciones.

De las sesenta salidas programadas, argumenta, la merma de la plantilla ha obligado a cambiar casi veinte. Con tantos contratiempos costaba llegar al mínimo mensual y convenía pedir un esfuerzo extra en la calle.

Con 44,64 donaciones por cada 1.000 habitantes, Extremadura puede presumir de ser la primera región de España en donaciones per cápita. Según los datos que maneja el Banco, cada año consiguen embolsar sobre 22.000 litros y movilizan en torno a 100.000 donantes. Las ocho hermandades que operan en la región trabajan para conseguir socios regulares, voluntarios que se acerquen cada cierto tiempo a las colectas más cercanas para dejar sus 450 mililitros.

 

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