Diez jóvenes voluntarios conocerán en Plasencia las claves sobre la discapacidad intelectual

Instalaciones del albergue de Placeat en San Gil. :: Hoy/
Instalaciones del albergue de Placeat en San Gil. :: Hoy

Participarán durante dos semanas en el campo de trabajo de Placeat y colaborarán en el trabajo diario del albergue de San Gil

LUCÍA SEMEDOPLASENCIA.

El campo de trabajo voluntario de Placeat abrió sus puertas el pasado lunes y los diez participantes de esta convocatoria ya están a pleno rendimiento en una experiencia de convivencia que concluirá el próximo 11 de agosto.

Los asistentes se hospedan en las instalaciones que gestiona el colectivo en la entidad local de San Gil, el albergue que forma parte de la Vía de la Plata, que acoge a viajeros y asistentes a eventos de la zona.

La medida parte del Instituto de la Juventud y tiene una doble vertiente: por una parte, los jóvenes colaboran en mejorar las instalaciones del albergue y por otra tienen la oportunidad de pasar dos semanas en convivencia con personas con discapacidad intelectual, lo que fomenta la inclusión y la rotura de estereotipos y tópicos.

Desde Placeat aseguran que se trata de una experiencia que rompe tópicos y estereotipos. Los participantes trabajan codo con codo con los usuarios del centro en una convivencia total

En el caso de Placeat, los voluntarios trabajan con los propios usuarios en sus proyectos diarios con acciones en equipo de mantenimiento, jardinería y talleres.

Además, realizarán excursiones por la zona, tanto a Plasencia como a sus alrededores, y tendrán otras propuestas de ocio en la ciudad.

Con más de una decena de ediciones a sus espaldas y cerca de 200 voluntarios que han participando en el proyecto, el de Placeat se ha convertido en un campo de trabajo referente a nivel nacional. Según explicó el presidente del colectivo, Francisco Valverde, continuarán celebrando esta actividad durante los próximos años. Valverde ha destacado que la medida es especialmente positiva porque permite una convivencia total con personas con discapacidad intelectual y que, tanto para voluntarios como para usuarios, el fin del campo de trabajo suele ser una jornada marcada por la tristeza de las despedidas y por las promesas de futuras visitas durante el resto del año.

Para conocer los avances en los proyectos y las actividades, Placeat habilita cada año un blog público donde los propios voluntarios cuentan su experiencia diaria.