Edificios del Casco Antiguo de Badajoz. / HOY

Desatascan las licencias para instalar ascensores en los edificios del Casco Antiguo de Badajoz

La Concejalía de Urbanismo y Patrimonio llegan a un acuerdo para facilitar los permisos en inmuebles con protección

La concejalía de Urbanismo ha empezado a conceder licencias para que puedan instalarse ascensores en edificios históricos del Casco Antiguo, desatascando solicitudes vecinales que estaban en cola desde hace años.

El Plan Especial del Casco Antiguo es el freno. En él figura el catálogo de todos los edificios históricos y su grado de protección, lo que limita y mucho las posibilidades de colocar un ascensor si eso supone modificar o eliminar elementos interiores comunes como escaleras o pasamanos.

Así lo reconoce el responsable de Urbanismo, Carlos Urueña: «El Plan Especial es muy general, no especifica qué parte del interior del edificio protege en el caso de que se necesite demoler parte de la escalera para poner un ascensor. Eso hacía que para nosotros fuera muy difícil conceder las licencias y la norma era denegarlas».

Las peticiones se han ido acumulando durante años, los mismos en los que vecinos mayores han visto limitadas o directamente vetadas sus posibilidades de salir a la calle. Lo sabe bien Jesús Gumiel, presidente de Apamex, a quien han llegado las peticiones de auxilio de los vecinos, que no lograban conseguir el permiso para poner el ascensor en su bloque. «Hay vecinos deseperados, personas encerradas en su vivienda, que han vivido toda su vida en el Casco Antiguo y que no quieren abandonarlo, pero están condicionadas por no tener ascensor».

Ante esta realidad, Urbanismo ha encontrado la solución de la mano de Patrimonio. «En el caso de modificaciones que vemos claras, ahora damos la licencia de forma automática, pero cuando tenemos dudas, lo mandamos a Patrimonio para que informen si podemos permitir o no la instalación. En Urbanismo tenemos técnicos de licencia, pero no expertos en patrimonio o arte y con su aval nos resulta más sencillo conceder los permisos».

La mayoría de los solicitudes para instalar ascensores en el Casco Antiguo pasan por aprovechar el hueco de la escalera, si bien hay casos donde se tiene que hacer desde un patio interior y, hay otros, –asume Urueña–, donde «la solución es físicamente imposible» porque no hay sitio en la calle para que puedan ponerse por fuera de los edificios. En estos casos, «lo único viable es hacer el hueco del ascensor por el hall de las viviendas».

Gumiel aplaude la solución porque, a su juicio, poco sentido tiene mantener intacto un edificio protegido si los vecinos tienen que abandonarlo porque no puedan hacer reformas para hacerlos accesibles. «Esto va ligado a la edad y a las dificultades de movilidad y la rehabilitación del Casco Antiguo tiene que estar ligada a la accesibilidad», defiende.

Así lo cree también Javier Fuentes, presidente de la asociación de vecinos del Casco Antiguo, que opina que «no se puede sacrificar el bienestar personal de los vecinos por proteger el interior de un edificio». Dar licencias de ascensores es, para él, bueno para que se queden los vecinos que ya viven en el barrio y bueno también para los que quieran venir a vivir. «El Casco Antiguo no es un decorado, es un barrio donde vive gente y el patrimonio no puede estar por encima».