Pequeños que han participado en el Espacio Saludable de Fuente del Maestre este verano / HOY

Hoy se clausura el Espacio Educativo Saludable de Cruz Roja en Fuente del Maestre

Han participado una veintena de niños de entre cinco y 12 años, de cinco nacionalidades diferentes

REDACCIÓN

Hoy, miércoles 31 de agosto, se clausura oficialmente el Espacio Educativo Saludable de Cruz Roja en Fuente del Maestre. A principios de semana, al entrar en las instalaciones del Colegio Miguel Garrayo, ya podía sentirse cierta tristeza tanto en los usuarios como en las monitoras, María Sánchez y María Cortés. Ellas son las que, durante estos dos últimos meses, han estado al frente de este espacio con ilusión y mucha entrega. Este lunes repartían los cuadernos de fichas de refuerzo educativo (lengua, matemática, inglés, plástica) que han realizado con los niños, sus manualidades y no han podido evitar las lágrimas al comentar que «da mucha pena despedirse de los niños con los que se ha compartido tantas horas de juegos y actividades, con los que se ha convivido, a los que se ha enseñado a hacer actividades entre todos respetándose, y ahora ves cómo se quieren , cómo nos queremos y duele despedirse». Así se expresaba, visiblemente emocionada , María Cortés.

Por su parte, M. Sánchez, ha relatado todas las actividades que se han llevado a cabo, aparte de las fichas, las manualidades o los juegos en la piscina. «Hemos querido ponerles en contacto con el mundo, con actividades como saber cómo se elaboran los vinos y el aceite en la cooperativa del pueblo, una experiencia que les encantó. También hemos tenido a técnicos de Cruz Roja, que les han enseñado primeros auxilios y disfrutaron mucho cuando subieron a una ambulancia y descubrieron todo lo que había dentro y para lo que servía. Además, hemos hecho una ruta senderista de la que nos hemos traído piedras que hemos decorado, y también hemos vivido una divertida jornada de actividades con canoa y juegos acuáticos en el pantano de Alange».

En este espacio han convivido 20 niños de entre cinco y 12 años, de cinco nacionalidades distintas: España, Rumanía, Ucrania, Colombia y Marruecos. «Esta pluralidad cultural ha enriquecido mucho la convivencia, los niños han aprendido palabras de otros idiomas o comidas típicas de otros países», han comentado. Y lo más importante, como ha reseñado M. Cortés, «aquí todos los niños son iguales, todos son tratados por igual , con el mismo amor y respeto, independientemente del país de origen. Y así lo han vivido ellos, que han jugado mucho juntos , y que se sienten amigos por encima de todo. Eso es lo más grande». Todos los pequeños han expresado su deseo de repetir el próximo verano .