Badajoz brinda con vino por una buena causa

Tres participantes en la cata solidaria organizada por el Banco de Alimentos./C. Moreno
Tres participantes en la cata solidaria organizada por el Banco de Alimentos. / C. Moreno

Cientos de pacenses participaron en la cata solidaria organizada por el Banco de Alimentos para recaudar fondos

N. R. P.Badajoz

Unos, los más expertos, olían, cataban y escupían el vino, pero la mayoría se lo bebió porque estaba muy bueno. La cata solidaria organizada por el Banco de Alimentos de Badajoz fue un éxito que reunió a cientos de estudiosos y profanos, pero todos amantes del vino. Todos brindaron por una buena causa.

Manuel Brito, secretario del Banco de Alimentos, explicó que la iniciativa surgió de Bodegas Santa Marina que ha logrado reunir a 50 bodegas de todo el país. El objetivo, detalló Brito, es sumar recursos para comprar alimentos. Cada asistente pagó cinco euros por probar los vinos asistentes. «Queremos recaudar fondos como sea. Aparte de la operación kilo, también vamos directamente a las personas con este tipo de eventos. No nos cerramos a ninguna idea». La iniciativa gustó, y mucho. Se reunieron numerosos aficionados al vino de la ciudad y también profesionales del sector, entre ellos, muchos restaurantes de la ciudad en busca de novedades para sus cartas.

Elisa Mario, sumiller del restaurante Carnívora de Badajoz, indicó que este tipo de eventos son una muestra más de que este producto va conquistando a los pacenses. «Poco a poco aquí la gente se va metiendo en la cultura del vino. Cada vez hay más profesionales y los clientes se van dejando llevar un poquito más. No solo Ribera del Duero y Ribera del Guadiana. Se salen de ahí. Hay otro nivel».

Entre el medio centenar de bodegas participantes hubo varias de la región. Entre ellas Carlos Plaza. Manuela Bayón, representante de esta marca en el evento, destacó que se apuntaron en cuanto se lo pidieron. «El Banco de Alimentos hace una gran labor en Badajoz, se les ve mucho y trabajan mucho desinteresadamente».

En cuanto a la relación de los extremeños con el vino, dijo que, más allá de las altas temperaturas, el obstáculo para integrarlo del todo es que los consumidores rompan con la idea de que hay que ser un erudito para disfrutar de este producto. «Hay cultura de vino, pero a la gente le echa para atrás el tema de entender o no. No hace falta entender de vinos. Simplemente, si les gusta, beban vino, el que les guste. Con la cerveza no existen esos complejos».

Las bodegas que llegaron el exterior también confirmaron que cada vez hay más hueco de consumidores en el sur de España. Así lo defendió, por ejemplo, María Ángeles Pérez, de la Rioja, con el vino El Contador de la Cueva. «En Badajoz nos sentimos muy aceptados».

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