Alcer reforzará la atención psicológica a los pacientes de hemodiálisis

Una paciente durante una sesión de hemodiálisis. :: hoy/
Una paciente durante una sesión de hemodiálisis. :: hoy

En la provincia de Badajoz reciben este tratamiento 460 enfermos repartidos en hospitales públicos y clínicas concertadas

A. GILGADO BADAJOZ.

Cuando Melchor Trejo empezó a sufrir insuficiencia renal, en Extremadura no había donde recibir diálisis. En el año 75 había que acudir al Clínico o a Sevilla.

Su destino durante varios meses fue Madrid y le trasplantaron el riñón en el Clínic de Barcelona en el 89. Era -recuerda- los años el Insalud, los años de llamar a Sevilla para mejorar la atención en Badajoz.

Trejo tiene ahora 69 años y dedica todo su tiempo a Alcer Badajoz, la Asociación para la Lucha Contra las Enfermedades del Riñón. Imparte charlas sobre donantes por institutos o colegios.

«Yo siempre digo que antes íbamos en Seiscientos y ahora tenemos un Mercedes»

Por experiencia personal y contacto permanente con otros pacientes conoce los avances en esta enfermedad. «Yo siempre digo que antes íbamos en un Seiscientos y ahora tenemos un Mercedes».

La época del Seiscientos era la de las movilizaciones para que el Insalud abriera unidades de Nefrología en el Infanta que ahorraran los desplazamientos.

La asociación que preside Trejo celebró hace pocos días una jornada técnica en la que participaron especialistas y nefrólogos del SES. Aunque se habló mucho del pasado por el homenaje al doctor Cubero -uno de los primeros en coordinar las extracciones de órganos en los años 80- también se miró al futuro.

Se aludió, por ejemplo, a los inminentes trasplantes de riñón de donantes vivos. En Alcer, cuenta Trejo, han atendido en los últimos meses a padres o hermanos que quieren ayudar a un familiar enfermo y piden información sobre el protocolo.

Las intervenciones se centralizan en el Hospital 12 de Octubre, pero pronto no habrá que ir a Madrid según los pronósticos del SES. «La doctora Rocío Martínez nos dijo que solo falta verificar algunos requisitos de transparencia para empezar».

Hemos avanzado

Un paso más en un largo camino que tuvo dos hitos importantes: En el 76 arrancaron las sesiones de hemodiálisis en el Hospital Provincial y en el 90 se practicaron los primeros trasplantes de riñón en el Infanta. «En el SES cuentan con unidades de Nefrología muy preparadas. Los que llevamos mucho tiempo lo notamos».

En la provincia de Badajoz reciben hemodiálisis 460 enfermos repartidos entre el Universitario, el Perpetuo, los hospitales de Llerena o Zafra y las clínicas privadas en concierto con el SES junto al seminario de Badajoz, Villanueva y Mérida. Para ayudar en un tratamiento tan largo, Alcer presta ayuda psicológica. En muchos casos, explica, conviven con la incertidumbre y temen no soportar el régimen de sesiones. «Hay muchos enfermos con otras patologías que son incompatibles con el trasplante y saben que la máquina va a ser de por vida».

La psicóloga de Alcer, cuenta Trejo, se desplaza hasta las clínicas o a los domicilios para ayudar a gestionar cuadros de ansiedad o depresión. Han comprobado que la atención psicológica resulta eficaz tanto a los pacientes como a las familias.

Y para reforzar este servicio están a la espera de que en breve el SES les autorice un psicólogo más a su equipo. Hace poco se aprobó en la Asamblea la ley de conciertos sociales y dependerá del nuevo Ejecutivo incrementarles la prestación como asociación sociosanitaria. «Es uno de los retos que nos hemos puesto a corto plazo y la Junta también está por la labor». Junto a la atención psicológica, los pacientes agradecen que el SES mantenga el servicio actual de transporte. Cada dializado puede acudir acompañado por un familiar en la ambulancia a los tratamientos, algo que no ocurre en otros sistemas públicos de salud. «Nos llaman pacientes emigrados que viven en otras comunidades que deciden tratarse aquí porque hay menos lista de espera para las pruebas o ven que el tratamiento resulta más humano». También han tratado con especialistas la formación de los médicos de atención primaria sobre esta patologías. La detección precoz puede retrasar mucho la entrada en hemodiálisis y eso se traduce en más calidad de vida. «El doctor Tobajas, el director de planificación del SES, nos dijo el otro día que el futuro de esta enfermedad pasa por la detección precoz».