Afibromérida pide una atención médica personalizada en la celebración del Día Internacional de la Fibromialgia y del Síndrome de Fátiga Crónica

Día Mundial de la Fibromialgia un año anterior./PVM
Día Mundial de la Fibromialgia un año anterior. / PVM

Unas 26.000 personas sufren esta enfermedad en Extremadura

PLATAFORMA DEL VOLUNTARIADO DE MÉRIDAMérida

La Asociación de Fibromialgia y Fatiga Crónica de Mérida (AfibroMérida) pide una atención médica personalizada y la creación de una unidad multidisciplinar que asista a las 26.000 personas que sufren esta enfermedad en la Comunidad de Extremadura, al tiempo que denuncia «la regresión» del Sistema Público Sanitario en el reconocimiento de estas patologías, como se pone de manifiesto en el comunicado nacional que se leerá con motivo de su Día Internacional.

Un comunicado en el que se denuncia la última guía publicada por el Sistema Público Sanitario y dirigida a los médicos de atención primaria, en la que se asocia a la fibromialgia, el síndrome de fatiga crónica, la sensibilidad química múltiple y la electrosensibilidad a «trastornos somatomorfos», lo que implica «el volver a poner la fibromialgia y el síndrome de fatiga crónica en el cajón de sastre de etiologías diversas que pueden crear confusión a los profesionales clínicos y especialmente a los evaluadores, además desasosiego a los enfermos».

Por ello, las personas enfermas califican de «regresión» una guía que «parece que une de nuevo estas enfermedades a las psiquiátricas», además de no incluir «los últimos estudios y experiencias realizadas y reconocidas internacionalmente», ni haber contado para su elaboración con quienes padecen estas patologías, ni con especialistas clínicos, investigadores y sociedades científicas que «han dedicado sus conocimientos y experiencia en la prevención, diagnóstico, tratamiento, investigación y formación de estas enfermedades».

Pero, además, las personas con fibromialgia y fatiga crónica denuncian el dolor añadido que para ellas supone la incomprensión social que crea duda y recelo, «más frustración en el intento de mantener la dignidad personal para convivir con el verdadero dolor y fatiga que condiciona nuestra vida». Un dolor y una fatiga que «no cesan nunca, mermando progresivamente las capacidades físicas, emocionales y funcionales», además de no tener actualmente cura.

Peregrinaje

Una situación frustrante, a la que hay que añadir el «peregrinaje para obtener un diagnóstico que, en ocasiones, tarda en llegar de dos a tres años», según la vicepresidenta de AfibroMérida, Ruth Villaseñor, y que afecta en un 97 por ciento a las mujeres. «Se trata de una enfermedad invalidante que también nos afecta a nivel psicológico, por el dolor y el cansancio constante que padecemos».

Así, en el Día Internacional de la Fibromialgia y Fatiga Crónica, que se celebra el domingo 12 de mayo, AfibroMérida saldrá a la calle para informar y visibilizar unas patologías estigmatizadas socialmente, además de para decir «basta» frente a la incomprensión del sistema sanitario público, porque «nos sentimos doloridas, nos sentimos cansadas y nos sentimos menospreciadas».

AfibroMérida pondrá una mesa informativa, el domingo 12 de mayo, entre las 11 y 14 horas, en la Plaza de España de Mérida (junto al palacio de la China) y a las 12:00 horas dará lectura pública al manifiesto nacional.