Hoy
Fundación Taller de Solidaridad trabaja en trece países en los que apoya más de 200 proyectos
Fundación Taller de Solidaridad trabaja en trece países en los que apoya más de 200 proyectos / Hoy

Fundación Taller de Solidaridad reivindica la visibilidad de las mujeres en la transformación social

  • “Campesinas, costureras, coordinadoras de proyectos, voluntarias internacionales, religiosas y otras muchas que ceden su tiempo para sensibilizar en su entorno”, manifiestan desde la organización

La organización Fundación Taller de Solidaridad trabaja en trece países en los que apoya más de 200 proyectos. Esta experiencia en el trabajo directo con las personas más desfavorecidas lleva a esta asociación, promovida por las siervas de San José, a reivindicar la visibilidad de las mujeres en la transformación social.

En este sentido, desde la entidad quieren remarcar el papel de las mujeres que trabajan por transformar la sociedad desde la base. “Campesinas, costureras, coordinadoras de proyectos, voluntarias internacionales, religiosas y otras muchas que, como la extremeña María Dolores Solo de Zaldívar Maldonado, ceden su tiempo para sensibilizar en su entorno”, manifiestan desde Fundación Taller de Solidaridad, organización que colabora desde su compromiso por impulsar la justicia social, proteger la dignidad y mejorar las condiciones de vida de las mujeres y de los colectivos más vulnerables en los países en desarrollo.

De este modo, los responsables de la organización ponen de manifiesto que son las labores de sensibilización realizadas por mujeres las que “mueven conciencias”. En este punto Fundación Taller de Solidaridad quiere ejemplificar estas acciones en varias mujeres. Es el caso de Solo de Zaldívar, que dedica sus esfuerzos a “sensibilizar sobre la situación de violencia que sufren las mujeres de la sierra andina (Perú) para intentar apoyarlas a ellas y a sus familias ante la complicada realidad a la que se enfrentan”, en sus propias palabras.

Pero también es paradigmática la vida de Ngomba Ngoy Anastasie que, desde el barrio de Lubumbashi en la República Democrática del Congo, a sus 44 años cuida de sus 12 hijos y vende verduras en el mercado para poder subsistir. Al mismo tiempo, gracias al proyecto de alfabetización de Taller de Solidaridad, estudia y ha aprendido a "leer y escribir en swahili y comienzo a poder expresar algunos pensamientos en francés”, comenta.

Josefina Nieto, voluntaria; Rocío Fernández, técnica de Proyectos en Taller de la Solidaridad, que se suma a la huelga del 8 de marzo; la hermana María Flora, que dedicó más de 50 años a ayudar a las mujeres filipinas a salir de la prostitución y darles otra oportunidad en la vida, son ejemplos de que las “mujeres siguen moviendo el mundo con la solidaridad como firma y la lucha como medio”, concluyen desde la organización.