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Escuela en Zimbabwe.
Escuela en Zimbabwe. / Proclade

Cáritas de Don Benito dona 2.000 euros a Proclade Bética

  • El dinero irá íntegramente destinado al programa Karikoga, que tiene el objetivo de apoyar la escolarización de niños huérfanos en Zimbabwe

Cáritas Parroquial de San Juan de Don Benito ha realizado una donación de 2.000 euros a Proclade Bética, que irá destinada de manera íntegra al programa Karikoga. El proyecto pretende apoyar la escolarización de niños huérfanos y sin recursos económicos en el distrito de Goromonzi, en la provincia de Mashonaland West de Zimbabwe.

Con el desarrollo del programa se van a beneficiar 230 menores, 70 de ellos en enseñanza Secundaria y 160 en Primaria. Para hacerlo, se aportarán becas con los fondos que cubran las matriculaciones, los uniformes y el material escolar. Desde la organización han detectado que muchos niños caminan largas distancias desde sus casas a los colegios. “Por eso hemos decidido comenzar una ayuda de comedor, en el colegio de San Vicente donde concentramos el mayor número de huérfanos, además de un apoyo en el transporte y una supervisión con clases extraescolares”, indican en Proclade.

Zimbabwe, según explican desde la organización Promoción Claretiana para el Desarrollo, es uno de los más afectados por el VIH, que provoca la muerte de unas 3.000 personas a la semana. Esto “supone que más de un 10 por ciento de la población total de dicho país son niños huérfanos y una gran parte de ellos también se encuentra infectados por el virus”, explican desde la organización en su presentación del programa.

La orfandad y la carencia de recursos económicos conllevan unas grandes dificultades a los niños para acceder al colegio. “Además, en estos últimos años las tarifas escolares han subido en todo el país, lo cual ha dificultado aún más la escolarización de muchísimos niños, que se encuentran en una situación de vulnerabilidad muy grande”, indican desde Proclade, añadiendo que muchos huérfanos son acogidos por otros familiares, para los cuales suponen una carga que no es fácil de mantener.

La educación, de esta forma, se convierte en un lujo difícil de asumir para las familias ya que además constituir un coste muy alto, los niños que acuden a la escuela no son miembros productivos de la familia.